El 53% de las PYMES aún usa Windows 10: Riesgo de Ciberseguridad Crítico por el Fin de Soporte
Un informe reciente ha encendido las alarmas en el sector empresarial, revelando que más del 50% de los dispositivos corporativos en Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) aún opera con Windows 10. Esta cifra es particularmente preocupante dado que el fin de soporte oficial (End-of-Life o EOL) de Microsoft para Windows 10 está a menos de un año, lo que expone a las organizaciones a un riesgo inminente de ciberataques a gran escala.

La migración de sistemas operativos obsoletos es una de las tareas de ciberseguridad más críticas para 2026.
¿Qué ha sucedido exactamente? La inercia tecnológica de las empresas
A pesar de la disponibilidad de Windows 11 y las constantes advertencias de seguridad, los expertos en ciberseguridad de Kaspersky han señalado que el 53% de los dispositivos utilizados en el entorno corporativo de las PYMES todavía utilizan Windows 10. Un porcentaje significativo (cercano al 10%) sigue operando incluso con versiones anteriores, como Windows 7 o 8. La migración a un sistema más reciente es percibida erróneamente por muchos responsables de TI como una acción «innecesaria» o «disruptiva» que solo complica los flujos de trabajo.
Sin embargo, la realidad es que cuando Microsoft retire el soporte oficial, dejará de publicar los parches de seguridad críticos. El experto en seguridad Oleg Gorobets comparó esta situación con una casa con una valla podrida: “basta una patada para derribarla”. La falta de actualizaciones constantes convertirá a estos sistemas en objetivos fáciles para el cibercrimen organizado, que aprovecha las vulnerabilidades conocidas y no corregidas.
Por qué esto es crucial para tu Empresa o Negocio
Para una PYME o un autónomo, un ciberataque exitoso puede significar la pérdida total de la continuidad del negocio. El fin de soporte de Windows 10 no es solo un problema técnico; es un factor que multiplica exponencialmente el riesgo financiero, legal y reputacional de la entidad. Las pequeñas empresas, a menudo con presupuestos limitados para TI, se convierten en el eslabón más débil y lucrativo para los atacantes.
- Riesgo de Ransomware Aumentado: El ransomware se mantiene como la amenaza más agresiva. Un sistema operativo sin parches de seguridad ofrece a los atacantes una puerta abierta para cifrar bases de datos o impedir el acceso a información crítica. Recuperarse de un ataque de este tipo puede costar a una PYME más de 100 mil dólares, sin contar el daño reputacional.
- Incumplimiento Regulatorio y Sanciones: Operar sistemas obsoletos y vulnerables puede interpretarse como una negligencia en la protección de datos (personales o de clientes). Esto puede llevar a sanciones regulatorias bajo normativas de privacidad (como el GDPR en Europa) cuando se produzca una brecha de datos.
- Pérdida de Confianza (E-E-A-T): La confianza digital se rompe cuando una empresa sufre una filtración. Los clientes y proveedores difícilmente recuperan la fe en una organización que no ha podido proteger su propia infraestructura básica, afectando directamente la autoridad y la confiabilidad (Trustworthiness) del negocio.
Acciones Recomendadas: ¿Qué debe hacer tu empresa ahora?
Los responsables de TI y los líderes de negocio deben asumir la actualización de sistemas como una tarea de alta prioridad estratégica y no solo como un coste operativo. La prevención proactiva es la única forma de garantizar la resiliencia cibernética. Este proceso debe iniciarse inmediatamente y de forma planificada.
- Auditoría de Sistemas Operativos: Identifica y cataloga inmediatamente todos los dispositivos que aún utilizan Windows 10 o versiones anteriores. Evalúa su capacidad de migrar a Windows 11 o si deben ser reemplazados (obsolescencia de hardware).
- Plan de Migración Estratégico: Desarrolla un plan de acción acelerado para la actualización de Windows. Prioriza los equipos que manejan datos críticos o que están más expuestos a la red. Considera la contratación de servicios gestionados de TI si el personal interno no tiene capacidad para ejecutar la migración a tiempo.
- Fortalecer el Factor Humano: Más del 90% de los incidentes comienzan con el factor humano (correo malicioso o robo de credenciales). Implementa una formación de ciberseguridad continua para tu personal, independientemente de la solidez de tu software.
- Implementar Respaldo Inmutable: La única forma de garantizar la recuperación tras un ataque de ransomware es contar con soluciones de almacenamiento de respaldo que sean absolutamente inmutables; es decir, que no puedan ser alterados o eliminados por el atacante.
Conclusión: La ciberseguridad es una inversión, no un gasto
La reticencia a abandonar Windows 10 es un claro ejemplo de cómo la falta de inversión en TI se traduce directamente en un riesgo de negocio. En un contexto donde los ciberataques son cada vez más sofisticados, mantener actualizado el software crítico es un pilar de la ciberseguridad empresarial que no se puede negociar. Es hora de que las PYMES y autónomos asuman que la resiliencia cibernética es un compromiso constante, y no una iniciativa puntual.
Para más detalles sobre la urgencia de la migración de sistemas operativos obsoletos, puede consultar el informe de expertos en ciberseguridad.
Recomendamos también leer nuestro artículo sobre cómo blindar su entorno de trabajo con un enfoque preventivo: Estrategia Zero Trust: El modelo de seguridad que su PYME necesita.«`Este es el artículo completo en formato HTML, optimizado como periodista experto en ciberseguridad y especialista SEO/E-E-A-T, basado en el tema viral del día sobre el fin de soporte de Windows 10 para PYMES. «`html
El 53% de las PYMES aún usa Windows 10: Riesgo de Ciberseguridad Crítico por el Fin de Soporte
Un informe reciente ha encendido las alarmas en el sector empresarial, revelando que más del 50% de los dispositivos corporativos en Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) aún opera con Windows 10. Esta cifra es particularmente preocupante dado que el fin de soporte oficial (End-of-Life o EOL) de Microsoft para Windows 10 está a menos de un año, lo que expone a las organizaciones a un riesgo inminente de ciberataques a gran escala.

¿Qué ha sucedido exactamente? La inercia tecnológica de las empresas
A pesar de la disponibilidad de Windows 11 y las constantes advertencias de seguridad, los expertos en ciberseguridad de Kaspersky han señalado que el 53% de los dispositivos utilizados en el entorno corporativo de las PYMES todavía utilizan Windows 10. Un porcentaje significativo (cercano al 10%) sigue operando incluso con versiones anteriores, como Windows 7 o 8. La migración a un sistema más reciente es percibida erróneamente por muchos responsables de TI como una acción «innecesaria» o «disruptiva» que solo complica los flujos de trabajo.
Sin embargo, la realidad es que cuando Microsoft retire el soporte oficial, dejará de publicar los parches de seguridad críticos. El experto en seguridad Oleg Gorobets comparó esta situación con una casa con una valla podrida: “basta una patada para derribarla”. La falta de actualizaciones constantes convertirá a estos sistemas en objetivos fáciles para el cibercrimen organizado, que aprovecha las vulnerabilidades conocidas y no corregidas.
Por qué esto es crucial para tu Empresa o Negocio
Para una PYME o un autónomo, un ciberataque exitoso puede significar la pérdida total de la continuidad del negocio. El fin de soporte de Windows 10 no es solo un problema técnico; es un factor que multiplica exponencialmente el riesgo financiero, legal y reputacional de la entidad. Las pequeñas empresas, a menudo con presupuestos limitados para TI, se convierten en el eslabón más débil y lucrativo para los atacantes.
- Riesgo de Ransomware Aumentado: El ransomware se mantiene como la amenaza más agresiva. Un sistema operativo sin parches de seguridad ofrece a los atacantes una puerta abierta para cifrar bases de datos o impedir el acceso a información crítica. Recuperarse de un ataque de este tipo puede costar a una PYME más de 100 mil dólares, sin contar el daño reputacional.
- Incumplimiento Regulatorio y Sanciones: Operar sistemas obsoletos y vulnerables puede interpretarse como una negligencia en la protección de datos (personales o de clientes). Esto puede llevar a sanciones regulatorias bajo normativas de privacidad (como el GDPR en Europa) cuando se produzca una brecha de datos.
- Pérdida de Confianza (E-E-A-T): La confianza digital se rompe cuando una empresa sufre una filtración. Los clientes y proveedores difícilmente recuperan la fe en una organización que no ha podido proteger su propia infraestructura básica, afectando directamente la autoridad y la confiabilidad (Trustworthiness) del negocio.
Acciones Recomendadas: ¿Qué debe hacer tu empresa ahora?
Los responsables de TI y los líderes de negocio deben asumir la actualización de sistemas como una tarea de alta prioridad estratégica y no solo como un coste operativo. La prevención proactiva es la única forma de garantizar la resiliencia cibernética. Este proceso debe iniciarse inmediatamente y de forma planificada.
- Auditoría de Sistemas Operativos: Identifica y cataloga inmediatamente todos los dispositivos que aún utilizan Windows 10 o versiones anteriores. Evalúa su capacidad de migrar a Windows 11 o si deben ser reemplazados (obsolescencia de hardware).
- Plan de Migración Estratégico: Desarrolla un plan de acción acelerado para la actualización de Windows. Prioriza los equipos que manejan datos críticos o que están más expuestos a la red. Considera la contratación de servicios gestionados de TI si el personal interno no tiene capacidad para ejecutar la migración a tiempo.
- Fortalecer el Factor Humano: Más del 90% de los incidentes comienzan con el factor humano (correo malicioso o robo de credenciales). Implementa una formación de ciberseguridad continua para tu personal, independientemente de la solidez de tu software.
- Implementar Respaldo Inmutable: La única forma de garantizar la recuperación tras un ataque de ransomware es contar con soluciones de almacenamiento de respaldo que sean absolutamente inmutables; es decir, que no puedan ser alterados o eliminados por el atacante.
Conclusión: La ciberseguridad es una inversión, no un gasto
La reticencia a abandonar Windows 10 es un claro ejemplo de cómo la falta de inversión en TI se traduce directamente en un riesgo de negocio. En un contexto donde los ciberataques son cada vez más sofisticados, mantener actualizado el software crítico es un pilar de la ciberseguridad empresarial que no se puede negociar. Es hora de que las PYMES y autónomos asuman que la resiliencia cibernética es un compromiso constante, y no una iniciativa puntual.
Para más detalles sobre la urgencia de la migración de sistemas operativos obsoletos, puede consultar el informe de expertos en ciberseguridad.
Recomendamos también leer nuestro artículo sobre cómo blindar su entorno de trabajo con un enfoque preventivo: Estrategia Zero Trust: El modelo de seguridad que su PYME necesita.
